XXV

Seminario Central de Investigación

Balbuceos y conceptos: El poema de la naturaleza

 

Queridas y queridos amigos:

El pasado viernes 20 de mayo a las 18:00 horas comenzó nuestra vigésimo quinta edición del Seminario Central de Investigación del Instituto de Arte PUCV dirigido por el filósofo y ensayista Pablo Oyarzún. Este año nuestro seminario lleva por título: «Balbuceos y conceptos: el poema de la naturaleza».

El seminario volverá a la modalidad presencial en el Instituto en la calle Lusitania # 68, Miraflores, Viña del Mar y se llevará a cabo en cinco sesiones semestrales, viernes por medio en el horario de siempre: de 18:00 a 21:00 horas. Este primer semestre las fechas serán el 20 de mayo, 3 y 17 de junio, 1 y 15 de julio. Y en el segundo semestre 9 y 23 de septiembre, 7 y 21 de octubre y 4 de noviembre.

Pablo Oyarzún expondrá las primeras sesiones que luego se alternarán con las exposiciones de los invitados de este año, entre ellos el biólogo genetista German Manríquez, la poeta Milagros Abalo, la filósofa Diana Aurenque y los poetas y profesores del Instituto Virgilio Rodríguez y Bruno Cuneo.

Descripción de nuestra presente edición

Sospecho que nadie ha tenido nunca claro por qué lo llamamos “central”, no más que sea por paradoja, dado que es palmaria, flagrante, su proclividad centrífuga y a la vez tangencial, lo que acentúa la paradoja.

Una sobremesa benigna en Valparaíso, cerro Cárcel, poco más arriba de la Plaza Bismarck, esbozó lo que ahora es un plan de seminario que, no obstante, no abandona su vocación de
bosquejo.

¿De dónde esto de “balbuceos y conceptos”? Pues de Aristóteles. Los balbuceos, en todo caso, los tiene descritos en su acto:

Pues la filosofía primitiva (he próte philosophía: la “primera filosofía”) parece balbucir acerca de todo (psellizoméne gàr éoiken […] perì pánton), por ser nueva (néa) y hallarse en sus comienzos [en sus orígenes] <y al principio> [en su primicia] (kaì arkhàs oûsa <kaì tò próton>) […] (Met., 993 a 15-17).(Una disculpa por la demasía de paréntesis.)

Y luego tiene también los conceptos (lógoi), en su entidad eminente, que rige el decir articulado (légein), faltante en quien solo masculla y farfulla; ahorramos las citas, que son abundantes.

La ocupación de la “filosofía primitiva” concernía a la naturaleza. El variado team que se agrupa bajo ese nombre genérico es llamado también con otro nombre colectivo: son los fisiólogos, los que estudian y hablan de la naturaleza y, al hablar, mayormente balbucean, hasta que en algunos entre ellos afloran opulentas las primeras articulaciones, Aristóteles dixit. Balbucear conceptos sobre esa aurora y concebir balbuceos a instancias de Aristóteles (Met.A, 3-10) es lo que tentativamente abrirá un asunto que invita a ser recorrido a campo traviesa. Por cierto, los balbuceos romperán del lado del poema, los conceptos, ya se sabe de qué lado descienden.

La naturaleza será barrida por clarores y opacidades.

Pablo Oyarzún.

Lecturas sugeridas:

Hölderlin – Empédocles 2006

Fragmentos Presocráticos de Tales a Demócrito – Pajares 2008

Aristóteles Metáfisica – edición trilingüe 1998